“Romper la hora” Gesto Diocesano por la Acogida

El próximo viernes 12 de mayo, diferentes delegaciones, grupos y entidades de la Iglesia Diocesana de Zaragoza hemos organizado un GESTO DIOCESANO “POR LA ACOGIDA”. Este acto pretende dar continuidad al realizado el año pasado, para visibilizar la esperanza de otro mundo posible y animar a la acogida y compromiso con nuestros hermanos migrantes y refugiados. No son diferentes. Son personas iguales en dignidad, derechos y deberes.

Desde la Secretaría de Juventud os animamos a que todos los hermanos que queráis os suméis a la cita, es un acto abierto a todos los cofrades, pero aquellos que quieran participar con instrumento, ya sean los que hayan pertenecido a la sección de instrumentos este año o lo hayan hecho en años anteriores.
Al acto se deberá asistir con el instrumento, pero sin hábito, sin medalla y sin gala. Aquellos hermanos que no dispongan de instrumento propio y vienen utilizando instrumentos de la cofradía de manera habitual, podrán pasar a recogerlos al piso de la cofradía entre las 18:45 y 19:00 del Viernes 12, la devolución de los instrumentos se realizará de nuevo en el piso de la cofradía, inmediatamente finalizado el acto.

Se ruega a todos, para una correcta organizacion, (incidiendo más en aquellos que necesitáis recoger el instrumento en el piso) confirméis vuestra asistencia a este gesto por la acogida enviando un correo electrónico a: instrumentos@lapiedad.es

 

Llamamiento de la archidiócesis de Zaragoza:

La Iglesia de Zaragoza hace un llamamiento a todos los cofrades –tanto de la ciudad como de las zonas rurales– para “romper la hora” por la acogida, en un gesto que tendrá lugar el viernes 12 de mayo, a las 20.00 horas, en la plaza del Pilar.

Queremos que más de 1.000 cofrades griten al mundo con sus instrumentos que los muros nunca pueden ser una solución a la oleada de refugiados, que ha llegado la hora de construir juntos la Europa que no gire en torno a la economía, sino a la sacralidad de la persona humana, de los valores inalienables. Porque “nuestro corazón se cansa de aceptar la muerte de aquellos que afrontan viajes extenuantes para huir de dramas, de pobreza, de guerras y de conflictos a menudo vinculados con políticas internacionales”.

Se trata de un gesto profético que quiere ayudar a las conciencias a despertar del conformismo ante situaciones de injusticia. Un gesto para sensibilizarnos y sensibilizar; un signo para comprometernos y para comprometer; y un signo para manifestar la unidad de la Iglesia, que acoge y defiende a todos los descartados que llegan desde las periferias de la vida.

¡Gracias de antemano por el esfuerzo! “Romper la hora” por la acogida está en nuestras manos.