Jornada decimoprimera

(Decimoprimera Estación). Camino de la cruz. Lc. 23, 26-32.

Cargar con la cruz y seguir a Jesús, sin aspavientos ni golpes en el pecho, discretamente, fielmente, es el camino que Él nos mostró, mirando hacia delante, con temple y decisión. Y en su recorrido, dos personajes se incorporan “por sorpresa”, Simón de Cirene y Verónica (que aparece en los Evangelios Apócrifos), dos almas sencillas que asumen, sobre la marcha, su papel en la Pasión, en  el mundo,  un papel servicial y compasivo.

En nuestro mundo, como antaño les ocurrió a otros (esto no es nuevo), nos vemos rodeados de absurdos y contradicciones y cuántas  emergen estos días. Es entonces, sin cerrar los ojos, porque no debemos dar la espalda a la realidad, cuando apretamos los dientes y seguimos la ruta marcada. Ruta callada, como la del Cireneo y ruta de  compasión, confianza  y  amor como Verónica. Como la de tantos profesionales anónimos y gente sencilla que asume, también, su papel en este “calvario que nos toca vivir.   Como el amor sin fin de Dios hacia nosotros.

Señor, ayúdanos a aceptar la cruz, danos fuerza para vivir nuestra misión con tantas contradicciones y absurdos de nuestro mundo y transforma nuestra vida, para que, a pesar de todo, podamos vivir como tu Hijo construyendo un mundo de justicia y amor.

“La locura de la Cruz es convertir el sufrimiento en grito de amor a Dios”.
Benedicto XVI.

Lc. 23, 26-32

Cuando se lo llevaban, echaron mano de un tal Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús. 27 Lo seguía mucha gente del pueblo, incluso mujeres que se golpeaban el pecho, lamentándose por él. 28 Jesús se volvió hacia ellas y les dijo:
—Hijas de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos.29 Miren, va a llegar el tiempo en que se dirá: “¡Dichosas las estériles, que nunca dieron a luz ni amamantaron!” 30 Entonces»“dirán a las montañas: ‘¡Caigan sobre nosotros!’,
    y a las colinas: ‘¡Cúbrannos!’ ”
Porque, si esto se hace cuando el árbol está verde, ¿qué no sucederá cuando esté seco?»
También llevaban con él a otros dos, ambos criminales, para ser ejecutados.

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