La Piedad está en la calle

Hermanos, hoy no es un Jueves Santo como los que estamos acostumbrados a vivir. No será un Jueves Santo de besos, abrazos y nervios pero hoy va a ser el Jueves Santo de La Piedad, del Amor.

Esta noche no oiré los golpes del Cetro en la puerta de San Cayetano justo cuando las campanas del Pilar avisan de la hora mágica, las 00:00. Esta vez mi maza no se alzará hacia el cielo y mi timbal no sonará a golpe seco en la Plaza de San Cayetano para dar comienzo la procesión, esta noche no bailaré la lenta acompañando al Cristo de la Piedad mientras suenan las cornetas, tampoco veré las interminables filas de hachas flanqueando la procesión, esta noche no veré a la sección desfilar mientras me estremezco con su sonido mientras reconozco a cada uno por su forma de tocar, hoy no veré al Cristo ser mecido por sus “chicos” mientras echa la mirada atrás para ver a la Madre iluminarnos con su presencia, esta noche no veré a las Hermanas de Mantilla colocarse delante de mí mientras busco con la mirada a mi Madre, la encuentro, nos clavamos las miradas, me derrumbo, me emociono, lloro, me enorgullezco de que esté con nosotros, los dos sabemos lo que estamos pensando. Pensamos en mi Padre y, en ese momento, los Mementos se sitúan delante de la puerta de San Cayetano. Ahí está mi padre, grabado en rojo sangre en la madera vieja que portamos con tanto orgullo. Ahí está nuestra Historia, ahí está lo que somos y el porqué lo somos. Imposible no ver junto a él a Antero, a sus amigos Velilla, José Mari, Cuspi, imposible no acordarse de los Enós, de los Duque, de los Octavio, de Gargallo, de Julio el Bombero, de Buisán, de Benedict, de los Blasco del Cacho, de Don Leandro…La Piedad Eterna, la de siempre.

Esta noche no sentiremos esas emociones que se repiten como un ritual mágico año tras año pero hay una cosa que no va a cambiar: LA PIEDAD va a estar en la calle. ELLA siempre ilumina la noche más oscura y hoy lo va a hacer con más fuerza que nunca. La noche de hoy se presenta entre tinieblas, pero yo os digo que NO, hoy la PIEDAD va a brillar más que ningún día porque hoy nos va a iluminar más espiritualmente que ningún otro Jueves Santo. ELLA nos ilumina tanto el corazón que va a hacer que estemos todos juntos y unidos, que sean nuestros corazones los que suenen al unísono a timbal, bombo y tambor; que nuestras almas sean las hachas que iluminen los hogares.

Nos ilumina tanto que hoy nos quedaremos en nuestras casas cumpliendo con nuestra obligación de Hermanos de la Cofradía de ayudar a los demás y más en situaciones como la que tristemente nos está tocando vivir. 

Hoy sacrificaremos nuestras costumbres en un acto de GENEROSIDAD, SOLIDARIDAD, CARIDAD y AMOR, en una palabra: de PIEDAD.

Y mientras siempre haya un corazón iluminado por ELLA ayudando a los demás podremos decir que “LA PIEDAD ESTÁ EN LA CALLE”.

José Luis Puch