† Luis Antonio Gracia Lagarda

1942 – 2021

La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo.

De la familia creada por María Antonia y Roberto José, de alto nivel espiritual, tuvieron a Luis Antonio, Mari Carmen y Tere. Ingresó en nuestras filas como hermano aspirante en 1.950, a quién hoy queremos recordar tras conocer su fallecimiento.

Luis Antonio fue al colegio de Corazonistas, hasta octubre de 1.957 en que atendiendo a la llamada del Señor ingresó en el seminario, ordenándose sacerdote en San Sebastián donde celebró su primera misa. Posteriormente fue párroco de Regil (Guipuzcoa) varios años en donde fraguó relaciones que perduraron a lo largo de los años. Tiempo después sirvió su ministerio en Madrid, pasando a la Diócesis de Zaragoza en 1.971 en el servicio pastoral. 

Era persona seria, generosa, trabajadora, siempre ocupado, siempre dispuesto a tareas que merecieran la pena, con un amplio círculo de amistades en los más distintos ámbitos, con una amplia biblioteca de temas no sólo religiosos, amigo de sus amigos a quienes siempre mantuvo por diferentes que fueran en sus edades. 

En Zaragoza su actividad se extendió en diversas actividades, desde la dirección de grupos de catequistas, fue profesor de la escuela de Teología de esta capital, colaboró muchos años con la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, durante bastantes años fue el consiliario del Servicio municipal de Bomberos de la ciudad así como de un convento de monjas de clausura.     

Y aquél mismo año de 1.971 fue nombrado Capellán Vicedirector de nuestra cofradía, colaborando con Don Antero Hombría. Su dedicación desde entonces a nuestros fines han sido permanentes, tanto en celebraciones religiosas como caritativas, que serían imposible resumir en estas páginas. 

Su dedicación a la Semana Santa zaragozana propició que el Arzobispado le designara como Delegado Diocesano en estos menesteres, lo que impulsó durante años, organizó reuniones anuales con cada vez mayor participación de todos los municipios, promovió la espiritualidad en hermandades y parroquias, intervino en la Junta Coordinadora de Cofradías de Zaragoza y redactó y sufragó en 1.995, dentro de Cuadernos de Pastoral cofrade, “Cartas a un cofrade sobre su identidad” cuya dedicatoria es a la memoria de un cristiano cofrade, su padre, mi primer maestro en la vida; años después ha sido reeditado para llegar a todos los miembros de asociaciones religiosas y cofradías.

Fue nombrado canónigo de las Catedrales de Zaragoza a finales del siglo pasado, ocupando diversas funciones dentro del Cabildo hasta el 1 de octubre del 2.006 que ocupó el cargo de Dean hasta el 2.019.

La cofradía ha contado desde su fundación de un buen grupo de cofrades religiosos y colaboradores, empezando por Leandro Aína Naval a quién Luis Antonio conoció y trató como primer capellán director, a Antero Hombría Tortajada segundo consiliario con quién mantuvo estrecha relación durante muchos años, a Sergio Blanco Izar de la Fuente actual viceconsiliario con quien ha mantenido la dirección espiritual de nuestra hermandad, a nuestros veteranos José Bosqued García, Juan José Padrós Echegoyen y Juan Luis Ríos Mitchell, así como con otros más jóvenes, como Fernando Vallejo Ágreda, Javier Cia Blasco, Jaime Comabella Callizo, José María Alvira Duplá, Eduardo Fernandez Moscoso Solano, y José Luis Navarro Real. 

Y Luis Antonio, en su tiempo de intervención ha tenido una labor primordial en esta cofradía, con asistencia espiritual a sus integrantes, como a las familias de su entorno. Cabe destacar que antes se pensaba que la Semana Santa eran esos días santos solamente, pero hace bastantes años que se inculca vivir su religiosidad y la acción caritativa todo el año, lo que conlleva a una atención permanente.

Sirva este recordatorio de la persona y figura que representó en nuestra Hermandad y para nosotros Luis Antonio, al tiempo que hacemos declaración pública de nuestra tristeza por su fallecimiento, por cuya alma rezamos a nuestra Virgen de la Piedad para su intercesión.

Descanse en paz.