Palabras del Hermano Cabecero

Han transcurrido 150 años desde que D. Antonio Palao esculpiera en madera la talla de la Virgen con su Hijo recostado sobre sus rodillas, recién descendido de la Cruz, que años después constituiría el germen de nuestra Cofradía. 

Es de suponer que los primeros años –finales del siglo XIX– acapararían su atención las preces de Dña. Ana Falcón y Bravo, su benefactora, y de los miembros de la Hermandad de la Sangre de Cristo, entidad donataria de la imagen en 1871. Con su participación en las procesiones del Santo Entierro se haría un hueco destacado en el fervor y religiosidad popular zaragozana, siendo a buen seguro ésta la razón principal por la que en aquella tarde de Viernes Santo de 1935 un grupo de jóvenes valientes desafiaron al miedo que había en las calles tras la explosión de una bomba y consiguieron que el paso de la Piedad terminase la procesión. Poco después, esos heroicos valientes fundaron, en torno a esta Imagen, nuestra Cofradía. 

A partir de entonces, la familia de la Piedad compuesta por sus cofrades y sus esposas, hijas, madres, hermanas, amigos…, han sido sus principales devotos y mayores fieles. 

¡Cuánta veneración habrá recibido este bellísimo conjunto ensamblado de piezas de madera de pino!

¡Cuántas oraciones habrá escuchado! 

¡Cuántas penas le habremos confiado, cuántos secretos le habrán confesado, cuántas lágrimas habremos derramado ante Ella, cuántas promesas se le habrán anunciado!

¡Cuántos milagros le hemos suplicado, a cuántos enfermos le hemos encomendado!

¡Cuánta esperanza hemos depositado y cuanta ilusión nos ha regalado! 

¡Cuánta fuerza le hemos pedido y cuánta nos ha concedido! 

¡Cuánto consuelo nos ha brindado!

¡Cuántos ruegos y cuántos agradecimientos habrá escuchado, en silencio, de nuestros pensamientos!

Hermanos, la Virgen de la Piedad siempre ha estado con nosotros, siempre nos escucha y siempre nos conforta.

Tras el año 2020 sin procesiones y sin apenas haberla podido ir a ver, este año 2021 tampoco la hemos sacado en procesión pero, al menos sí la hemos podido venerar en la Iglesia de San Felipe, en donde mañana Viernes Santo 2 de abril se celebrará uno de los eventos más relevantes de la historia reciente de nuestra Cofradía, ya que a la misma hora – 4 de la tarde – que hace 150 años, tendrá lugar la bendición de la imagen a cargo del Arzobispo de Zaragoza, D. Carlos Escribano Subías, rememorando aquella primera bendición de fecha 2 de abril de 1871 a cargo del Arzobispo de Zaragoza D. Manuel García Gil. 

La bendición será tanto de la imagen como de la nueva Corona que la Cofradía ha encargado como humilde regalo a nuestra Titular, y que se podrá contemplar durante la tarde de mañana, Viernes Santo, de 18:30 a 21:00, en que la Virgen estará expuesta en la citada Iglesia de San Felipe portando la Corona nueva.

Es por ello que os invito a que viváis una nueva Noche de la Piedad y el día de mañana, como un día grande e histórico de nuestra Cofradía.

Sed dichosos y sentíos protagonistas del presente y del futuro de la Cofradía de la Piedad, depositarios del legado que nuestros antecesores nos dejaron y que estamos obligados a conservar y, dentro de nuestras muchas limitaciones, a hacernos dignos merecedores de continuarlo.

Por ello ruego a Nuestra Señora de la Piedad, y para que permanezca por siempre atendiendo nuestras plegarias.

Francisco Bernad Morcate
Hermano Cabecero