Te espero

Como cada año, 
entre abril
y principios de enero,
te espero.

Paciente, resguardado,
en funda o sin ella,
a la vista u oculto,
te espero.

Hace tiempo que no nos vemos,
echo de menos el calor, el frío, 
el viento, el sol, incluso “nuestra lluvia”,
te espero.

Los días que me encuentras rápido,
y otros que maldices por si no estoy, 
por si otro me ha cogido,
pero no, ahí estoy.
Te espero.

Recuerdo esos últimos días,
generalmente arropado,
últimos tensados, cuidándome y protegiéndome,
para estar listo, preparado.
Te espero.

Hoy, vestido con sumo cuidado,
voy contigo, delante o a tu lado,
en tu hombro o por la cintura agarrado,
al parón de cada toque,
te espero.

Hemos terminado,
golpeado, agotado,
exhausto,
entre abrazos y besos,
te espero.

¿Te acuerdas?
Pues no temas,
llegará el momento,
nunca lo olvides, YO
te espero.

Fdo.: Tu instrumento.
Te espero.

Javier Gracia Vitoria
Delegado de Juventud

Fotografía: Sergio Funes