Carta de nuestro Hermano Cetro

Queridos Hermanos:

Estos días están siendo muy difíciles para todos nosotros.  La terrible pandemia del COVID-19 nos está atacando sin compasión, sembrando el mundo de muerte y dolor. Esta circunstancia inesperada y terrible nos obliga a reforzar algunos de nuestras más íntimas creencias: la solidaridad, la caridad, la resistencia ante el dolor, también la fe. Hoy, esta Semana Santa tan extraña, los cofrades debemos hacer un ejercicio de responsabilidad desde nuestro obligado confinamiento, no rendirnos a la desesperanza y mantenernos fuertes en el amor a Nuestra Señora de la Piedad y a nuestros hermanos, que hoy, sin estar, están más cerca que nunca.

Hoy comienza nuestra querida y anhelada Semana Santa. Esos días tan especiales por todos en los  que  conmemoramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Y eso no cambia ni se altera pese a la pandemia que nos azota ni a la cancelación de nuestros queridos actos, procesiones y celebraciones.

Al contrario, los católicos celebraremos un año más durante estos siete días santos, los cuatro acontecimientos más  importantes de nuestra fe. No cambia nada, pero es bueno para todos recordarlos, repasarlos:

  • El Domingo de Ramos celebramos la llegada de Jesús a Jerusalén.
  • El Jueves Santo conmemoramos la traición de Judas y la Última Cena, donde Jesús instituyó la Eucaristía.
  • El Viernes Santo rememoramos la agonía y el sufrimiento del prendimiento, el juicio y la muerte de Jesús.
  • El Sábado Santo, con la Vigilia Pascual, conmemoramos la Resurrección de Jesús, que da paso al Domingo y la Pascua de Resurrección, al triunfo de Jesús sobre la muerte, el verdadero sentido de nuestra fe y la esperanza de nuestra existencia.

Esta es la razón por la que  estos días los cofrades organizamos procesiones, para recordar estos momentos trascendentes, para hacer pública manifestación de nuestra fe. Sin embargo este año no va a ser posible. Por este motivo invito a todos los Hermanos de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y del Santo Sepulcro a que nos unamos en procesión estos días de Semana Santa. Una procesión diferente, una procesión interior, una procesión desde nuestras casas. Repasad esos álbumes en los que guardáis fotografías de la cofradía y que no miráis hace mucho, buscad en vuestros ordenadores esos archivos con momentos cofrades que ya nunca abrís, y refugiaros en silencio y tranquilidad en un rincón de vuestra casa.

Aprovechemos para pensar sobre nuestras vidas,  sobre las etapas vividas dentro de la cofradía, sobre nuestra relación con nuestros hermanos de la Piedad. Sonreíd, emocionaros, llorad si hace falta con los recuerdos que tengáis.  Todo eso es bueno porque nos une pese a la distancia. Y recordad que estamos en Semana Santa, en procesión, y por lo tanto no podemos olvidarnos de la oración. Oración por nuestros hermanos fallecidos, oración para dar gracias por nuestra querida cofradía y sobre todo oración por todos quienes están sufriendo tanto durante estos días:  los enfermos, los difuntos, quienes sufren en soledad, quienes pierden a seres muy queridos sin ni siquiera poder despedirse de ellos con un beso, una caricia. En esa oración íntima, no olvidéis pedir, también, por la gente que se está dejando la piel, jugándose la vida, trabajando por ayudarnos a los demás a pasar y superar esta terrible pandemia.

Vivimos tiempos muy difíciles, terribles, desconocidos, pero como hermanos de la Piedad debemos dar ejemplo sobre todo en el aspecto espiritual. Y cuando el sufrimiento sea tan fuerte que parezca insoportable,  refugiaros en la Madre. No hay mejor amor ni consuelo en estos días de esta extraña Semana Santa, en la que sólo os pido que estemos y nos sintamos más juntos que nunca aunque estemos separados. Y, sobre todo, que no perdáis nunca la fe en la Virgen de la Piedad.

Espero que podamos estar todos juntos muy pronto y de este modo poder seguir guardando esos bonitos recuerdos en nuestros álbumes de fotografías o en nuestros ordenadores, pero sobre todo en nuestros corazones de cofrades.

Un fuerte abrazo a todos y que Nuestra Señora de la Piedad ruegue por todos nosotros en estos duros y tristes momentos.


Jaime Casanova Arregui
Vuestro Hermano Cetro.